7/30/2006 9:46 am
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Un dia, andando de prisa, entre en "Julio Cepeda" (una jugueteria muy famosa en Monterrey) a comprar unos regalos de Navidad de ultima hora.
Mire a mi alrededor toda la gente que ahi estaba y me moleste un poco. "Estare aqui una eternidad; con tanto que tengo que hacer" pense.
La Navidad se habia convertido ya casi en una molestia. Estaba deseando dormirme por todo el tiempo que durara la Navidad. Pero me apresure lo mas que pude por caminar entre la gente en la tienda. Entre en el departamento de juguetes. Otra vez mas, me encontre murmurando para mi mismo sobre los precios de aquellos juguetes. Me pregunte si mis hijos jugarian realmente con ellos. De pronto, me encontre en la seccion de munecas. En una esquina, me encontre un niņito, como de 5 aņos, sosteniendo una preciosa muneca. Estaba tocandole el cabello y la sostenia muy tiernamente. No me pude aguantar; me quede mirandolo fijamente y preguntandome para quien seria la muneca que sostenia,cuando de pronto se le acerco una mujer, a la cual el llamo tia. El nino le pregunto: "?Estas segura que no tengo dinero suficiente?" Y la mujer le contesto, con un tono impaciente: "Tu sabes que no tienes suficiente dinero para comprarla." La mujer le dijo al niņo que se quedara ahi donde estaba mientras ella buscaba otras cosas que le faltaban. El niņo continuo sosteniendo la muneca. Despues de un ratito, me le acerque y le pregunte al niņo para quien era la muņeca. El me contesto: "Esta muneca es la que mi hermanita deseaba con tanto anhelo para Navidad.
Ella estaba segura que Santa Claus se la iba a traer." Yo le dije que lo mas seguro era que Santa Claus se la traeria. Pero el me contesto: "No, Santa no puede ir a donde mi hermanita esta. Yo le tengo que dar la muneca a mi mama para que ella se la lleve a mi hermanita." Yo le pregunte donde estaba su hermana. El niņo, con una cara muy triste me contesto: "Ella se ha ido con Jesus.Mi papa dice que mama a se va a ir con ella tambien."
Mi corazon casi deja de latir. Volvi a mirar al niņo una y otra vez. El continuo: "Le dije a Papa que le dijera a Mama que no se fuera todavia. Le dije que le dijera a ella que esperara un poco hasta que yo regresara de la tienda".
El nino me pregunto si queria ver su foto y le dije que me encantaria. Entonces, el saco unas fotografias que tenia en su bolsillo y que habia tomado al frente de la tienda y me dijo: "Le dije Papa que le llevara estas fotos a mi mama para que ella nunca se olvide de mi. Quiero mucho a mi mama y no quisiera que ella se fuera. Pero papa dice que ella se tiene que ir con mi hermanita." Me di cuenta que el niņo habia bajado la cabeza y se habia quedado muy callado.
Mientras el no miraba, meti la mano en mi cartera y saque unos billetes. Le dije al niņo que contaramos el dinero otra vez. El ninose entusiasmo mucho y comento: "Yo se que es suficiente." Y comenzo a contar el dinero otra vez. El dinero ahora era suficiente para pagar la muneca. El niņo, en una voz muy suave, comento: "Gracias Jesus por darme suficiente dinero." El niņo entonces comento: "Yo le acabo de pedir a Jesus que me diera suficiente dinero para comprar esta muneca, para que asi mi Mama se la pueda llevar a mi hermanita. Y El oyo mi oracion. Yo le queria pedir dinero suficiente para comprarle a mi
Mama una rosa blanca tambien, pero no lo hice. Pero El me acaba de dar suficiente para comprar la muneca y la rosa para mi Mama. A ella le gustan mucho las rosas. Le gustan mucho las rosas blancas." En unos minutos la tia regreso y yo, desapersibidamente, me fui. Mientras terminaba mis compras, con un espiritu muy diferente al que tenia al comenzar las compras, no podia dejar de pensar en el nino. Segui pensando en una historia que habia leido en el periodico unos dias antes, acerca de un accidente causado por un conductor ebrio que circulaba por avenida SanPedro, el cual habia causado un accidente donde habia perecido una niņita y su mama estaba en estado de gravedad. La familia estaba deliberando en si mantener o no a la mujer con vida artificial y maquinas. Me di cuenta de inmediato que este niņo pertenecia a esa familia. Dos dias mas tarde lei en el periodico que la mujer del accidente habia sido removida de la maquinaria que la mantenia viva y habia muerto. No me podia quitar de la mente al niņo. Mas tarde ese dia, fui y compre un ramo de rosas blancas y las lleve a las Capillas del Carmen donde estaba el cuerpo de la mujer. Y ahi estaba, en su feretro, la mujer del periodico,con una rosa blanca en su mano, una hermosa muneca, y la foto del niņo en la tienda. Me fui llorando... mi vida habia cambiado para siempre. El amor de aquel niņo por su madre y su hermanita era enorme. En un segundo, un conductor ebrio le habia destrozado la vida en pedazos a aquel niņito. Aqui es donde te digo: Ahora tu tienes la opcion,tu puedes: 1) Cambiar de actitud y ser mas sensible ante la necesidad de los demas, acordarte de Dios para ayudar a otros y reenviar esto a tus amigos; 2) Como maestro, interactuar con tus alumnos y hacerles conciencia de la importancia de vivir el milagro de la creacion cuando respetamos la vida de los demas, es decir, que comprendan que el conducir temerariamente un automovil los llevara a provocar un accidente en donde se perderan vidas inocentes como la de la madre y la hija. Autor desconocido.
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