11/14/2007 8:53 pm
Last Read: 11/15/2007 1:23 pm
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En la obra de Perez Galdes, Marianela, la protagonista le pregunta al ciego al que guia si sabe distinguir el dia y la noche. El contesta:
«Es de dia cuando estamos juntos tu y yo; es de noche cuando nos separamos».
En la novela que lleva su nombre, Marianela es una joven deforme por un accidente que tuvo de pequeña. Solo su amigo ciego podia ver la belleza de su ser interior, sin quedarse en la superficialidad del cuerpo contrahecho. La ceguera de los ojos fisicos era el principio de luz de sus ojos interiores para ver a los demas. No juzgaba por la impresion sensible, juzgaba por la belleza segun la talla moral de la persona. Interesante forma de apreciar el mundo. Una leccion serena para una sociedad occidental tan angustiada por el cuidado estético y paradojicamente una sociedad tan superficial en el cultivo de la interioridad. La belleza sigue siendo una enorme preocupacion femenina, pero ¿Que es lo realmente bello?
En el siglo V a.C., los sofistas definen la belleza como "lo que resulta agradable a la vista o al oido". Con esta definicion la "belleza" empieza a distinguirse de lo "bueno". Mas tarde, los estoicos proponen una nueva definicion: "aquello que posee una proporcion apropiada y un color atractivo". Aristoteles define la belleza como "aquello que, ademas de bueno, es agradable". Como vemos, mientras los sofistas privilegian el agrado sensible que provoca el objeto bello, los estoicos subrayan el equilibrio interno entre las partes de dicho objeto. Aristoteles, por su parte, asume una postura intermedia, que concilia ambas teorias.
Las mujeres tienen la tendencia a caer en la trampa que las hace buscar encajar en el molde de "belleza", segun los parametros establecidos por las tendencias sociales de cada epoca. El proposito de esta interminable busqueda, y el objeto para el cual se busca, suelen ser olvidados. ¿Que belleza se busca? ¿La del aparecer o la del ser? ¿Para quien se trata de conquistar esa belleza, para uno mismo o para otros? Mas alla¡ de los sentimientos, de la emotividad casi de origen fisico, esta la capacidad oculta en el ser humano, que nos permite elegir libremente lo dificil y doloroso, y con desinteres, solo para hacer feliz a alguien. La mujer que por vocacion esta¡ llamada a educar al hombre en el arte del amor desinteresado, es verdaderamente hermosa cuando ha sido fiel a si misma, aunque su cabello luzca blanco, o tiemblen ya sus manos. DecÃia Agustin de Hipona "Solo la belleza agrada", y si no es mucha pretension, podemos añadir "Solo la belleza interior agrada siempre".
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