4/17/2008 5:14 pm
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La negra cruz
La noche esta inquieta una voz quebrada, rota. El moribundo corazón yace triste, intranquilo la borrasca lo estrangula. El quiere estar soñando. ¡Por favor Dios, te pido! No atices sus tormentos.
Por favor , desparécele la niebla, muy despacio. Que los fantasmas ahora no le sigan, no le alcancen en la noche putrefacta. Múdale Dios, los delirios. Esta opaco, esta cansado ¡Déjalo solo vivir soñando!
El amor lo seca en polvo y le roba la leve sonrisa. Sus venas lilas se secan en su anochecer muerto. El corazón gris no desea perderse en cruel olvido. Esta en el pecho dormido llorando su fatal destino.
Mojándose como un bebe el pañuelo de sus aguas oscuras, tristes y saladas. Sueña el tambor apagado sigue latiendo en el pecho sobrevive al dolor cruento al que un necio traicionero lo encapulla y lo asesina.
Que el tiempo no exista con su fuego milenario escápale Dios del paraje de los molinos perdidos.
Cobíjale en los braseros donde se vuelve a ser amado. Y si no le hayas respuesta destile su figura sal oscura y cárgale su dolor a cuestas hasta el final... en sepultura. La negra cruz del firmamento fosilizada en el recuerdo.
JEM WONG 08.02.2005
Nada pesa tanto como el corazón cuando está cansado. Juan Zorrilla de San Martín
De mis manos brotarán amapolas rojas como la sangre JEM WONG
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