6/28/2008 12:58 pm
|
Cuando Las Velas Arden Y Se Apagan
Vestiré este día de sedas, transparencias y perlas Adornaré los cabellos con joyas de jade y exquisitos lotos Calzaré los pies con sandalias de fina plata y amatistas Y en el silencio más absurdo esconderé heridas cubriéndolas de ámbar
Seré estruendo que te posea totalmente a su antojo Cornalina, nácar engastado a tu noble y ardiente joya Permaneciendo escondida tras el rostro de la roja luna Una sombra sentada sobre el gran reloj de los tiempos
Seré granizada que azota, calido aliento que ulula en la piel Odalisca incansable sobre el vientre del real mendigo La fuerza telúrica que vulnere todos los frentes del palacio Seré exuberancia entre flamas de más de medio siglo Cuando el aliento y un deseo en la mente apaguen las flamas
Levantaré el cáliz de tus rezos y tragaré la amarga oblea Podrás acallar los ¡Te amos! y sus ecos en el tiempo celeste Cuando las velas y el incienso se enciendan y se apaguen Y se llene tu boca de aire envenenado por ausencias
Decretarás quizás que seamos río tormentoso de furiosa linfa Roja fuerza dividida eternamente en dos vertientes Y desearás quizás esconderte tras multitudes y abrazos Y podrás seguir siendo el gran señor de la afable sonrisa
La palabra siempre venerada por su gran elocuencia Mas llegará el día en que romperé la coraza de tu pecho Y quizás dejarás de ser de mi vida, eterna y deliciosa tortura Te veré morir mil veces naufragando en los puertos del pecado
Cuando el tiempo se esfume y el silencio se rompa Cuando seamos amapola y nelumbio en copula perfecta Cuando entre los brazos la eterna niña, la madre, la sanadora Y la prostituta sagrada vuelvan a ser tuyas
Porque cada pliegue de la piel sabrán que nunca fue un sueño Y olvidar no podrás las veces que sonó cada ¡Te amo! Y olvidar no podrás que encallaste en cada espacio perdiendo el aliento Y olvidar no podrás que fuiste dueño y esclavo de fantasías y realidades
Arriando iras a cada instante horas exhaustas nunca antes conocidas Y regresaras en solitaria agonía lamiéndome hasta el alma Acariciando apasionado, loco y fogoso lo indecible Deseoso de saciar de locuras las horas vacías
Triturando enfebrecido cada deseos y anhelos contenido En química de endemoniadas ecuaciones que quemaran las carnes Asirás el rostro entre las columnas del pórtico respirando aromas de deseo Mientras el colosal cañón anuncia la colisión las blanquecinas aguas
Hoy los versos escritos se visten de gala, hoy no son palabras perdidas Se incendian uno a uno cada canto mientras cambia tu calendario Revelándose a la media noche nieves de experiencia sobre las sienes Cuando las velas arden y se apagan entre la espuma azul de los besos
FANNY JEM WONG 18.08.2006
"Estaré en el aliento que apague cada vela" JEM WONG
(Jemwong)
De mis manos brotarán amapolas rojas como la sangre JEM WONG
|