9/16/2009 2:56 am
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voy a colgar tres anuncios como en la búsqueda de empleo en esta va el aviso en la siguiente mi idesntidad que intentaré disimular y en la tercera el servidor así que si alguien quiere mis archivos sólo ha de escribir (diciéndome quién es para que pueda identificarlo) y se los envio encantado si además quiere que nos hagamos amigos...
mi presentación
Sólo un viejo poeta español que desearía conocerte y visitarte
CUERPO Y MENTE (Y entre nosotros las palabras)
A veces, en el deambular por las carreteras del mundo, te encuentras una mujer hermosa. Te cautiva su belleza, te atrae como el imán al mineral de Magnesia en Grecia, como sus rocas a las sandalias del pastor que cuidaba su rebaño y vuelas tras ella. A veces la consigues y sudan los cuerpos entre estertores de placer y bebes esos sudores y te empapas de flujos corporales y cantas a Hera por haberte prestado su cinturón de poder. Pero a veces, la bella y tú, os dais cuenta de que la atracción no es tan fuerte y sigues tu camino.
A veces, en el reposar de las tertulias del mundo, te encuentras una mujer inteligente que te encandila con su cultura y su palabra. Y te prendas de ella y no quieres huir de la tela de araña donde cada mañana te envenena con su Aguijón de sabiduría. Y te crees tan fuerte como Demóstenes, tan sabio como Aranguren o tan poderoso como Blasco Ibáñez que con su pluma batió récords de traducciones. Pero a veces, Talía y tú, os dais cuenta de que vuestras hormonas no sintonizan y de que el aprendizaje mutuo ha llegado a su meta. Y sigues tu camino.
Y un buen día, sin soñarlo ni esperarlo, sin buscarlo, apareces tú en un rincón olvidado de un lugar seguramente visitado en los viajes astrales que realizamos frente a la chimenea crepitante y veo tu cuerpo, y escucho tus palabras y te hago el amor. Y dibujo tu cuerpo con mi pluma de artista pobre, y uso contigo las palabras que busco en la enciclopedia de cuatro idiomas para acertar con el matiz, y oigo nuestros orgasmos al unísono en el cosmos electromagnético y sé, desde entonces, que te he encontrado
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