7/18/2008 12:27 pm
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Para que haya elección debe existir más de una opción. La cantidad de posibilidades está relacionada con mi capacidad y con el entorno en el que me muevo, pero no con la moral del entorno, sino con lo que es posible en el orden de lo real.En que situaciones existe sólo una posibilidad.Por ejemplo en lo que ocurría durante una dictadura. no se podía salir a la calle a decir "me opongo". Si se podía... por eso están los muertos. Y claro que puedes, y porque puedes es que hubo gente que murío por eso.Y porque fue una decisión libre y porque otros no eligieron eso hace que haberlo elegido tengan el valor que tuvo.Lo que importa saber es que aun en la dictadura uno sigue eligiendo, y hay que hacerse responsable de que uno decidió no jugarse la vida. No estoy haciendo un juicio ético. No estoy diciendo que habría que haberlo hecho. Estoy diciendo que cada uno eligió, con sus razones, y cada uno sabe qué piensa para sí. Lo que realmente uno no puede elegir es el sentimiento. En ese sentido, no hay ninguna posibilidad de elegir y, sobre todo, es muy pernicioso tratar de hacerlo. Porque es muy perjudicial tratar de empujarnos a sentir cosas que no sentimos, o actuar como si las sintiéramos. Porque los sentiminetos no se eligen, suceden. En el resto de las situaciones, siempre podemos elegir. Porque aun en el caso extermo de que un señor me ponga un pistola en la cabeza y me diga: "Dame el dinero o te mato", está claro cuál sería la elección que cualquiera tomaría.Toda vez que yo pueda decir sí o no , soy libre.Cuando no tenga más remidio que decir sí, entonces no seré libre. Cuando no tenga más rtemedio que decir no, entonces no seré libre. Pero mientras tenga opción , hay libertad. Alguien diría, como siempre... y los condicionamientos, y los mandatos, y la educación, y la moral y las buenas costumbres, y las cosas aprendidas. Todos estos factores, por supuesto achicarán los caminos posibles, harán que en lugar de tener cien posibilidades tengan, por ejemplo, no se cuatro.Cuando más posibilidades de elección tengo, más libre me siento.Es decir, me siento más libre cuando tengo más posibilidades, y menos libre cuando tengo menos.Soy responsable por lo que elijo, justamente porque podría haber elegido otra cosa.El verbo elegir implica responsabilidad. Responsabilidad no es obligación, es responde por lo que uno hizo.Que otro me lo haya indicado o sugerido no quita que se trate de mi libertad de legir y de mi decisión. La libertad no es liviana, a veces pesa. Porque si soy responsable, puedo llegar a sentirme culpable por lo que elegí, y puede pesarme tener que responder por esa elección.Esto es interesante, porque hasta aquí la libertad de elegir era vivida como algo agradable y placentero, y ahora sentimos que si pidiéramos sacarnos de encima la posibilidad de elegir, delegarla, dejar que otro se hiciera cargo, nos sentiríamos muy aliviados o menos angustiados.Querer o pretender que otro se haga cargo de nuestras elecciones es querer seguir siendo un niño chiquito, para que otros elijan por nosotros. No importa lo crean, no importa lo que digan, no importa a quién le hechen la culpa.no importa que le hechen la culpa a las leyes, al medio, al entorno, al condicionamiento, a la educación, ustedes están eligiendo en cada momento su accionar. Y si no quieren aceptar esto es porque no quieren aceptar la responsabilidad que significa ser libres. Es mi derecho y mi privilegio limitarme a mí. No eres tú el que me lo impide, no hay nada real que me lo impida; soy yo, que estoy haciendo una elección. Aristóteles decía: Tengo una piedra en la mano, yo puedo elegir tener la piedra o tirarla, tengo esa elección; mientras yo tenga la piedra en la mano tengo las dos posibilidades; sin embargo, si yo tirara la piedra ahora ya no podría elegir tenerla o tirarla. Hay algunas eleciones que abren y otras eleciones que cierran.
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