Como se lleva la marea las huellas de la arena, así el día, impiadoso, mi sueño se amor se llevó. La ilusión y plenitud que la noche me trajo, por una rosa en mi almohada el alba insobornable trocó. Mis labios aún sienten tus besos, mi cuerpo tu perfume atrapó. Mis manos buscan entre sedas, mas sólo ha quedado tu calor. Cada encuentro siento que eres mío. Cada despedida sé que eres de dos. Será entonces hasta la próxima excusa, que complazca a ella de tu ausencia temporal. Será hasta entonces que mis sueños dormiten y nuevamente entre tus brazos los eche a volar.
El cielo es azul intenso, el viento es suspiro, la brisa es melodía, las flores acarician. El aire es perfume, las aves melodías, el sol es abrazo, la luna sonrisa. El verde es más verde, el camino más llano, el amor es tangente... camino a tu lado!!
Yo te sentencio... a mi amor sin fronteras, al calor de mi cuerpo, a la pasión de mi hoguera. A mis caricias tibias, al dulzor de mis labios, a mi piel encendida, a mi mirada enamorada. Te sentencio a noches de compartir mi cama, de lunas llenas y ardientes madrugadas. Yo te sentencio... a dormirte en mi almohada, a soñar en mis brazos, a despertar entre mis sábanas. Porque eres mi hombre en cuerpo y alma, porque soy tu mujer, ansío corresponder.
Sentada en silencio a la vera del río, sintiendo la brisa acariciar mi cuerpo, se agolpan recuerdos presionando mis sienes en un intento audaz por perturbar mi calma. Musitan apenas un dolor que ya no hiere, rebelándose a navegar en el cabal olvido; rompiendo en olas, abriendo camino, figuras de niebla tras poder y gloria. Llegan de un tiempo que ni data ya tiene, de un lecho en penumbra integrado a mi historia. no temo, no rechazo, ni pretendo extirparlos, son míos, son mi ayer, son parte de mi ser hoy. Como el agua corren ante mis ojos imágenes, como el agua... limitada por otros colores; circundados éstos por demás emociones. Liberto entonces, disímiles sensaciones, afloran gráciles trinos, cantos y flores. Elevo mi vista, paseo descalza, sacudo nostalgia. El celeste me corona, la transparencia abraza. Burbujas que danzan, dibujando sonrisas, lluvia cristal irisada acariciando mi alma. Poco a poco sumerjo mis pies en el agua, la arena resbala, escurridiza entre mis dedos, oteo el horizonte, recuento anhelos, esperando el mañana... hacedor de recuerdos.
Me regalaste... Las alas de una mariposa... acariciándome. El néctar de una flor... besándome. El brillo de una estrella... mirándome. La ternura de un niño... abrazándome. La paz de un atardecer... escuchándome. Un amanecer en la playa... sonriéndome. La libertad de un ave... alentándome. Un regazo de nube... recostándome. Un silencio compartido... sintiéndome. La tranquilidad de un lago... consolándome. Un camino para dos... acompañándome. Un lugarcito en tu corazón... aceptándome. El perfume del amor... queriéndome. La inmensidad del mar... amándome. La vitalidad del aire puro... respetándome.
Desde entonces... hasta ahora... por siempre... Todo mi ser tiene memoria de tí.
Despertar cada día agradeciendo a la vida, por el sol que ilumina, por la caricia de la brisa. Por el verde del llano, por la lluvia que renueva, por la semilla fecunda, por la estrella que nos guía. Por el azul del cielo, por el perfume de las flores, por los frutos recogidos, por las aves multicolores. Por el claro de luna, por el don de la mirada, por la salud resguardada, por tener lo necesario. Por la dicha de la palabra, por la gracia divina, por el saberse comprometido, por el sentirse agradecido. Por la sonrisa de un niño, por la sabiduría del anciano, por la felicidad de un hermano, por la mano de un amigo. Por la esperanza viva, por los sueños proyectados, por los anhelos alcanzados, por los fracasos asimilados. Por la lucha cotidiana, por la experiencia conquistada, por la fuerza mantenida, por el espíritu cultivado. Por la paz del alma, por la razón gozada, por la libertad que iguala, por la fe que nos ampara. Por el camino compartido, por el silencio disfrutado, por el amor incorporado, por el ser acrecentado...
Vaga el humo de mi cigarrillo difuminando briznas al aire, divaga mi mente perdida buscando tu rostro robarle. Por más que intento no puedo a tu recuerdo escaparle, vives en mí tan dentro que me es imposible arrancarte. Siento que quiero y no puedo finalmente de tí olvidarme. Siento que quiero y no debo por tí ilusionarme.
Mi café se vuelve tibio de tanto y tanto observarlo, es el reflejo de tus ojos el que me impide tomarlo. Por más que intento no consigo tu mirada desdibujarla. Siento que quiero y no puedo de mi ser liberarla. Siento que quiero y no debo en mi alma aprisionarla.
En esa fusión combativa de realidad e ilusión, se lleva el tiempo las horas, se desgaja mi corazón. Siento... no debo. Quiero... no puedo. Razón... sentimientos. Regreso... no te encuentro.
Beso entregado......... sensación consecuente. Beso robado............ sabor que sorprende. Beso en la frente...... ternura que envuelve. Beso en la mano........ seducción inminente. Beso en la nariz....... dulzura permanente. Beso en el cuello...... cosquilleo que desprende. Beso en el vientre..... vaivén de repente. Beso en la mejilla..... fraternidad presente. Beso en los labios..... pasión incipiente. Beso soñado............ ilusión creciente.
Besos que nacen para vivir o morir en otro cuerpo... Besos que duermen a través del tiempo... Besos negados... besos concedidos... besos.... Sólo besos... ni más ni menos que eso....