| Malorin said Foro novela: ?La gran telaraña?
Capítulo I
Realmente quisiera que los acontecimientos que voy a relatarlesno hubiesen sucedido nunca y quizá, por respeto a las personas
involucradas, nunca deberían mis labios dejar salir estas
palabras, sin embargo, las lágrimas que no son vertidas
al exterior y escurren por el interior hasta alojarse en
nuestro corazón, hacen más amarga la existencia y nos convierten
en una gran olla de presión que en cualquier momento puede
explotar con sus sabidas consecuencias, por esa razón,
antes de que me llegue ese momento, voy a relatar esta serie
de desafortunados acontecimientos... No, sin calificativos,
simplemente esta serie de acontecimientos, pues si bien
es cierto que para mi no fueron afortunados, no quiere decir
que a todos nos hayan golpeado de igual forma. Normalmente las historias tienen un punto de origen, un
desarrollo, crisis y desenlace, sin embargo, en esta historia
en particular es difícil poder situar un punto de origen,
cualesquier de las hebras que sigamos puede muy bien ser
ese origen. Iniciemos, pues, desde el punto en el cual comencé
a ser testigo. Después de una infrecuente jornada de trabajo, en la que
el aburrimiento fue nota principal, caminaba por la Avenida
Reforma con rumbo al crucero donde, con seguridad, tomaría
un taxi que me dejara en mi domicilio, se iniciaba una ligera
llovizna que al mojar mis lentes, evitó que distinguiera
lo que ocurría más allá de mi propia nariz, me encontraba
limpiándolos cuando una voz de mujer me llamó: -Hola, sube al auto y deja de mojarte - De momento pensé que
me confundían con alguno de tanto jóvenes que en los cruceros
?venden? un rato de compañía a quienes se sienten deprimidas,
solitarias o buscan la manera de cobrar venganza a las múltiples
infidelidades de sus consortes. Nuevamente el llamado,
ahora más específico e imperativo: - ¡Daniel! No te hagas el que la virgen te habla, ¡Súbete!
¿No ves que obstruimos el paso? - Fue entonces que reconocí
a Evangelina, una amiga a la cual tenía cerca de 12 años sin
verla, seis meses antes de que se casara y mis afanes de conquista
terminaran vertidos en una botella de tequila y lágrimas.
- ¿Tienes tiempo? Te invito a casa a tomar un café ¿Sigues
tomando café, verdad? - Ante tan sutil sonrisa y con los
recuerdos que de golpe llegaron, accedí a la invitación,
ya en el automóvil se iniciaron las típicas preguntas:
¿Qué has hecho? ¿Te casaste? ¿La familia, cómo está?, Todas
formuladas tratando de resumir 12 años en los minutos del
trayecto y sobre las cuales, no viene al caso ahondar.
Al llegar a su domicilio me pidió si la ayudaba a bajar su
nuevo equipo de cómputo, adquirido como premio a su primogénito
por sus 11 años de edad, gustoso accedí y en un par de viajes
llegamos computadora y yo hasta el estudio de la casa, lugar
donde se conjugaron todas las circunstancias que a su tiempo
conoceremos. Al tiempo que procedimos a la instalación del equipo para
que al regresar su hijo - Carlos - se sorprendiera al encontrar
el equipo y su correspondiente conexión a la Internet,
me comentó su inquietud de que Carlos, o María, su hija menor,
se relacionaran con gente nociva a través de la red: pervertidos
que los induzcan a algún vicio, a la pornografía o simplemente
que se enamoraran de alguien que quien sabe ?que? sea. Naturalmente
yo reí incrédulo de que esas cosas sucedan pues estoy plenamente
convencido de que para enamorarse de alguien, se requiere
del contacto físico, al tiempo que le decía, mis manos rozaban
las suyas y pude contemplar como se sonrojaba, en la misma
forma que lo hacía tanto tiempo atrás, de pronto, el sonido
de la puerta y sus hijos, Carlos y María hicieron acto de
presencia y conjuntamente con los besos de saludo, la electrónica
sorpresa llenó de gritos la casa: ¡Ya tenemos computadora!
¿Puedo prenderla mamá? Anda, di que sí. Un clic, el típico zumbido de la unidad de disco al iniciarse
y un parpadeo en el monitor: El monstruo ha cobrado vida.
Capítulo II
Con la expectación creada por ver en funcionamiento lamáquina, los cuatro comenzamos a viajar de un directorio
a otro, de programa en programa y finalmente nos detuvimos
en el navegador, comenzamos a ver páginas y páginas en diferentes
idiomas: ruso, japonés, francés, italiano, alemán y los
consabidos español e inglés. Muchas de las páginas no aportaban
nada importante, otras en contraposición, me parecieron
realmente dignas de existir y en alguna otra apareció un
botón con la palabra ?chat?. Movidos por la curiosidad
de saber cómo era eso de conversaciones en directo con gente
de todo el mundo, Carlos creó un nick - forma un tanto extraña
para referirse a un sobrenombre - y comenzó a escribir saludos
para cada nuevo nombre que aparecía: ?Litos dice: Hola
Cosita, ¿Cómo estás??, ?Litos dice: Bienvenido Cosmonauta,
¿Qué dice el espacio??, Y frases por ese estilo hasta que
comenzamos a recibir mensajes privados de Flor de Liz,
quien se identificó como una joven mujer que se siente sola
y extraña en su tierra y sintió curiosidad por Litos, persona
tan cortés que se interesa por los demás. Carlos, continúo
con su conversación, aumentándose convenientemente
la edad y auxiliado por su madre, contestó a todo lo que Flor
de Liz exponía. Por fin, cansado del ?juego? Carlos dejó
la máquina en manos de su madre, quien comenzó a dar ánimos
a nuestra desconocida interlocutora. Avanzada la noche
me despedí, no sin antes dejar saludos para Mario y con la
promesa de regresar la semana siguiente para comer juntos
y entre los tres, recordar los viejos tiempos. Ha caminos del destino, por una infección intestinal no
pude salir de casa en un par de semanas, aunque mandé una
tarjeta explicando la inasistencia a la comida, no dejé
de sentirme mal, no me gusta hacer compromisos y luego tener
que romperlos. Así estaba en mis lamentaciones, cuando
una tarde alguien llamó a mi puerta. Con las ojeras pintadas
por las tantas horas pasadas en el sanitario y el cuerpo
adolorido de tantos espasmos, acudí a ver quién venía visitarme,
ya que por las características solitarias de mi existencia,
no es frecuente que toquen a mi puerta. Al abrir, una sonrisa
se quiso dibujar en mi rostro, allí estaban Mario y Evangelina,
flamante matrimonio que destila felicidad a su paso. Al
menos así los vi y me hicieron sentir en el trance que me encontraba.
- Buenas tardes tengan, es una lástima que yo no pueda decir
lo mismo de mí. - Dije a manera de saludo. - No te preocupes, mira, me acompaña mi incrédulo marido,
Mario, aquí está Daniel - - Me da gusto verte Daniel -
- Debo confesarte que a mí también - Contesté - ¿Qué pasocon Carlos y esa muchacha Flor de Liz? -
- Es una historia un tanto compleja, figúrate que seguíutilizando el nick que puso Carlos, él definitivamente
se aburrió y abandonó el chat, yo en cambio me volví viciosa
y mejor adopté un nick propio - señaló Evangelina, que en
la expresión de su rostro dejaba ver más allá de lo que decía,
por lo que insistí - ¿Y qué pasó? - - Sigo chateando y frecuente veo a Flor de Liz buscando a
Litos, por eso cambié de nick, creo que ya se estaba enamorando
de mí, imagínate, sólo por seguir el juego de Carlos en lo
que me estaba metiendo, ya con mi propio nombre he podido
hacer muchos amigos y amigas, aunque Mario cree que es perder
el tiempo - nuevamente su sonrisa sutil y cautivadora,
y dirigiéndose a su marido apunto - Un día de estos te convenceré
de que entres al chat -. Como mi enfermedad no me permitía ser el mejor hospedero,
quedamos en que tan pronto mejorará planearíamos una nueva
reunión, entre tanto, quedé en casa, viajando de la recámara
al baño y del baño a la recamara, pensando en cómo es posible
que alguien se pueda enamorar a través de lo impersonal
que es un chat.
Capítulo III
Por fin el médico me ha suspendido los antibióticos y demásmenjurjes que me hizo tomar para controlar la infección,
tengo unas ganas tremendas de ir a comerme unos taquitos
al pastor sazonados con el ?smog?que cubre nuestro cielo
- esa costumbre que tenemos de comer en la calle, pero vale
la pena - En fin, entre que me decido o no a comer los ?taquitos
de salmonela con salsa tifoidea? recorro las calles de
la Colonia Roma y allí estaba, realmente muy linda, desde
el aparador esperando, mirándome incitante a través de
esa ventana, casi podría decir que pidiéndome llevarla...
después de un breve suspiro, me dirijo al interior del inmueble
y tras el aparador la sonrisa más dulce que he tenido el placer
de hacer mía... - ¿Le puedo servir en algo señor? - La primera pregunta de
la empleada de linda sonrisa. - Si señorita ¿Podría decirme el costo del equipo que tienen
en el ventanal? - - ¿La multimedia o la estación de trabajo? - Nuevamente
ese idioma de términos raros que no acabo de asimilar.
- La que tiene bocinas señorita - - La multimedia. ¿Alguna configuración en especial? -
En ese momento me pregunté ¿qué demonios estoy haciendo
aquí? ¿Para qué quiero una computadora si solo estoy en
casa para dormir? - ¿Qué me sugiere señorita? - - MMM Como esa del mostrador, multimedia, fax vóice módem
a 56.6, teclado ergonómico - Mientras sus ojos recorrían
el cartel pegado a un costado de la maquinita - ese equipo
le cuesta 15 mil pesos con software incluido - Quedé en regresar después sin tener realmente esa intención,
sin embargo, no he podido quitar de mi memoria esa máquina,
ciertamente se vería muy hermosa en el rincón al lado de
la ventana en casa, sí creo que se vería hermosa. La tarde de ese día después de mil y un intentos, pude comunicarme
por teléfono a la casa de Evangelina para confirmar la nueva
cita para la comida. - Acabo de salir del chat, perdona -
- No tiene importancia, pero creo que esa nueva aficióntuya te está costando mucho en teléfono -
- No creas, es tan sólo una llamada local, eso sí, muuuuylarga, figúrate que ya solicitamos una nueva línea -
- ¿No te dice nada Mario? -
- Qué va, también se volvió chatero de corazón, se pasa muchashoras en la noche conversando con no se que tanta gente,
a propósito, después de mucho tiempo de no verla, apareció
de nuevo Flor de Liz, sigue buscando a Litos, me dieron ganas
de contestarle, pero... hay, no sé... me da pena la pobre,
no quiere hablar con nadie más - - Creo que esa es una afición un tanto peligrosa -
- No lo se, a veces pienso lo mismo aunque... no se, conocestanta gente, puedes hablar con mucha gente y decir lo que
sientes sin el temor de que se burlen de ti, bueno hay quien
se burla pero como no nos vemos no importa. - - ¿Estás segura? -
- Figúrate que tengo un ?novio?, escribe tan bonito quea veces siento ?cosquillitas?, jajajaja, No lo creas,
sólo estoy bromeando, hasta Mario me dice qué conteste
a veces - - ¿Estás segura de que podremos comer algún día? Con esa
afición de ustedes, creo que terminaré citándolos en un
restaurante virtual, si es que esas cosas existen - - Aunque no lo creas, existen, luego te paso las direcciones
de unos muy interesantes - - Esta bien, aunque no se para qué. ¿Entonces? ¿Cuándo hacemos
la comida? - - ¿Te parece bien que sea el próximo miércoles? Le aviso
a Mario para que esté presente. ¿Aquí en casa? - - Prefiero que no, no sea que pongan su maquinita sobre la
mesa y nos comuniquemos por teclado - - No bromees, te prometo que no será así -
- Mejor nos vemos en un restaurante, que te parece ?La RealAcademia?, es una cantina en Puebla e Insurgentes, la comida
es buena. - - Está bien, lo comento con Mario y te llamamos para confirmar
día y hora. - Al finalizar la conversación, quedé con una extraña sensación.
Capítulo IV
Son curiosas las cosas que se llegan a pensar, me imaginoa Evangelina y a Mario en su casa, cada uno pegado a su computadora,
sentados lado a lado y comunicándose a través de un chat:
?Hola mi cielo?, ?Cómo te fue en tu oficina?, ?Bien y ti?,
?También, ¿Qué quiere mi nene para cenar?? , ?Lo que quieras
servirme?, entonces separan su vista del monitor para
darse un beso, ¿Será posible besarse en un chat?. Qué cosas
imagino, es mejor que terminé con la historia. Al día siguiente, después de la habitual jornada de trabajo
comencé a caminar al azar por la Colonia Roma, sin percatarme
mis pasos me llevaron a la misma tienda de equipos de cómputo
y me quedé frente al aparador. - Por fin se animó a regresar, ¿Va a llevar la máquina? Esta
semana le puedo ofrecer un 15% de descuento - Tras de mí,
la bella dependienta que a la sazón barría la banqueta,
me saludó en su afán de realizar una venta. - No se, todavía no me convenzo a mí mismo de me que será útil
- - Podemos hacer esto, le rento un equipo similar por una
semana y después me dice que piensa, también le puedo dar
la semana de conexión a internet gratis - y sonrió con una
dulzura tal que no pude negarme. Después de firmar los documentos,
quedó muy formalmente de ir personalmente a ayudarme con
la instalación y configuración del equipo esa misma tarde
y me fui a casa con la idea de darme un buen baño y estar presentable,
la chica comenzaba a gustarme. Al llegar a casa, me encontré esperando a Evangelina, un
tanto inquieta y bastante preocupada. Una vez en el interior
de mi domicilio y mientras preparaba un par de tazas de aromático
café comenzó a relatarme su última conversación electrónica.
- Tengo tanto que comentarte que no se por donde comenzar
- - Normalmente sería por el principio ¿No? -
- Si, pero no se cual será el principio -
- En ese caso, como ponen en los programas de teatro, ?pororden de aparición? -
- No me hagas reír que es en serio -
- Bueno, para no variar me encontraba chateando cuandose apareció Flor de Liz, casi te puedo decir que la vi llorando,
nuevamente buscando a Litos, compadecida salí del chat
y volví a entrar con el nick Litos y no se si fue o no buena idea,
Flor, en un privado, comenzó a contarme de cómo se siente
desdichada, de cómo siente que su vida a sus 25 años no tiene
sentido, al grado que en días pasados terminó yendo a un
bar a ver que encontraba, lo que fuera que quisiera hacer
sexo con ella, de momento pensé que así de fea estaría, me
mandó una foto suya, mírala - La impresión de esa fotografía
mostraba a una mujer joven y muy bella, con una mirada muy
triste también. - No me dices nada ¿Qué puedo hacer? -
- Creo que no puedes hacer nada, si quieres seguir conversandocon ella dile la verdad y conversen de mujer a mujer -
- Ya lo hice y después de una pausa muy grande me dijo que porlo menos para juguete de mi niño y mío servía -
No supe que contestar ¿Hasta esos niveles se puede dañara la gente? Si bien es cierto que Flor de Liz ya tenía el daño
en sí ¿Hasta dónde la daño más el hábito del chateo?. El sonido
del timbre en la puerta me salvó de contestar algo que más
que ayudar serviría para complicar las cosas. - Hola señor Daniel, aquí tiene su computadora -
- Ha, sí, este, pasa, pasa. ¿Te sirvo algo? ¿Un café? - Alentrar, la vendedora vio a Evangelina y su sonrisa quedó
guardada bajo unos labios perfectamente delinados.
- Prefiero que no, mejor instalamos rápido su máquina -
- Perdóname, Daniel, no sabía que esperaras a nadie, después
continuamos con la conversación, ya me tardé mucho y seguro
que Mario ya me está esperando - - Si, entonces Evangelina, mañana en La Real, ¿A las seis?
- - Si, a las seis está bien - Y al cerrar la puerta tras de sí,
una nueva sonrisa intentó aparecer entre los endurecidos
labios. - Perdón, ahora sí ¿Manos a la obra? -
- ¿Dónde la va a querer? -
Y por el resto del tiempo que duro la instalación y configuracióndel equipo, sentí que había perdido esas sonrisas recién
encontradas.
Capítulo V
- Señor, su equipo está puesto a punto, en esta guía encontrarátodos los datos para la operación básica, si requiere capacitación
se le puede proporcionar por un técnico especializado
- Con excesiva frialdad profesional fueron dichas estas
palabras. - Señorita, dispense la pregunta ¿Por qué ese trato tan
profesionalmente frío? - - ¿Tiene que ser de otra manera?-
- No, simplemente que la conocí sonriendo, me convencióde la máquina sonriendo, llegó aquí sonriendo y ahora...
- - Quizá no debí sonreír desde el principio -
No quise ahondar en el tema por temor a distanciarla másde lo que la presencia de Evangelina había causado. Mientras
esto sucedía, según me enteré después, en aquel despacho
donde inició esta historia sucedía la siguiente conversación:
- ¿No te animas? Realmente México no está tan lejos de aquí,
en un avión haces como 45 minutos. Monterrey te va a gustar
y un fin de semana conmigo te va a gustar más.. - - Mty, realmente me gustaría ir pero ya te he dicho, soy casado
- - Pero no estás capado Mrío, total dile a tu mujer que es una
reunión de trabajo, ¿No dices que eres publicista y que
tienes negocios por todo el país? - - Si, pero normalmente los clientes vienen -
- Qué se me hace que no te funciona -
- No me piques que te caigo allá... Espera, creo que llegómi esposa -
- Te espero, ya tienes mí domicilio y mí teléfono -
- Hola amor, tan temprano ya estás pegado al chat -
- Si mi cielo, invadiendo tu tiempo porque quiero acostarmetemprano, mañana viernes tengo tanto que hacer. Por cierto
, Flor de Liz te ha estado buscando, dice que no le importa
que seas Litos, de cualquier forma contigo se siente bien
- - Gracias amor, antes de salir dile que te acabo de llamar,
que voy a llegar muy tarde o lo que quieras. No me siento de
humor el día de hoy. - - ¿Vamos a cenar a la calle? -
- Si, sólo deja que me de un baño -
- Bueno, mientras salgo del chat -
Y mientras Evangelina se bañaba:
- Mty. Mañana te confirmo, te llamo desde la oficina al mediodía -
- Qué miedo le tienes a tu ?domadora? jajajaj -
- Miedo el que me vas a tener tú a mí. Ya lo verás. -
En casa, yo quedé mirando por la ventana como la Vendedoraesperaba un taxi, por lo que decidí salir a acompañarla.
- ¿Ningún taxi a la vista? - Le pregunté de improviso
- Hay - Grito - Qué susto me ha dado -
- Por favor dispénsame, no fue mi intención, al contrario,venía a ofrecerte compañía en lo que tomas el taxi, o si prefieres
lo pedimos por teléfono o - - SShhh, no diga más, señor Daniel.
- Por favor quita el señor, realmente no soy mayor que túaunque me veas tan acabado -
- No, si realmente no está tan acabado - Dijo al despertarla linda sonrisa y concluyó susurrando - hasta me pone nerviosa
- Ligeramente cohibido por este último comentario y tratando
de aparentar no haberlo oído le pregunté: - Ya sabes como me llamo pero yo de ti... -
- Verónica - Se apresuró a interrumpir - Ya viene un taxi,me voy, ¿Lo espero mañana en la tienda? -
- Si, pasó por allí -
Y quedé parado a media calle viendo alejarse el taxi, bajouna llovizna que comenzó a caer.
Capítulo VI
Hoy es un día de grandes expectativas, tengo la comida conMario y Evangelina y más tarde pasaré con Verónica. Me encuentro
tan emocionado que no he podido concentrarme en mi trabajo,
aunque no sea algo excepcional, tengo ganas de comer con
los añejos amigos y más inquietante aún, conversar con
Verónica en un plano distinto al profesional. Las cinco, como en los viejos tiempos yo soy el único que
se encuentra puntual en el lugar de cita, la diferencia,
hoy no voy a esperar horas y horas, en punto de las siete parto
a mi encuentro con un nuevo futuro. Comenzaba a comer cuando
llegó Evangelina. Vestía en una forma por demás incitante,
una blusa transparente y sostén de media copa que amenazaba
con liberar en cualquier momento sus aún firmes senos,
los años, en lugar de minar su belleza, la había fortalecido
de tal forma que su sola presencia producía un inquietante
reflejo hormonal en cuanto caballero se encontrara cerca.
Después de quitarme esos lujuriosos pensamientos de la
mente y proceder a la ceremonia de los saludos, me dijo:
- Mario me pidió que lo disculparas, tuvo una importante
reunión de trabajo con un nuevo cliente en Monterrey y no
nos podrá acompañar, lo acabo de dejar en el aeropuerto
- - Es una pena, tengo la curiosidad de ver si aun es capaz de
tomarse una cerveza en un solo trago - - Ni se te ocurra pedírselo, la última vez dejó salpicadas
cuatro mesas a la redonda de donde estábamos - - Me hubiera gustado ver eso - dije mientras reía, tan aparatosamente
que estuve a punto de repetir esa escena. - Y qué me cuentas
de tus aventuras en el chat - - Hay - suspiro - No se si sea buena idea comentarlo pero...
- al tiempo que se sonrojaba - ... tengo una cita - En mi reacción
casi me ahogo con las verduras que comía en ese momento.
- ¿Qué te pasa? No es para tanto, es más, no se si voy a ir o no,
aunque creo que sí, habla tan lindo mi novio que tengo una
curiosidad tal de conocerlo. Además es la primera vez que
viene a México, él es de origen Italiano- En ese momento
y en forma por demás erótica, cubrió sus senos que con la
cercanía se hacían más visibles. - Si vas por la noche a casa
te platico cómo me fue. - - Me sorprendes Evangelina, una de las cosas que siempre
me emocionó de ti fue tu sentido del respeto - - Hay, si no voy a hacer nada, cuando mucho tomaremos un par
de copas y conversaremos un rato - - ¿Y esa blusa? No me vas a decir que acostumbras vestirte
así. - - Bueno, te digo que conversa tan bonito, la blusa es la clave
para que me identifique físicamente, si no la encuentra,
pues no nos vemos - Rió en forma por demás sensual. - ¿Estás segura -
- Si. Mira. Le dije: Búscame en el restaurante llamado ?ilmercato di Polanco? Sobre la calle de Presidente Mazarik,
cerca del hotel donde te hospedas, llevaré dos flores abiertas
y dos botones en el pecho, de ti depende encontrarlos, entonces
el me contestó que se presentaría con un clavel, así, si
me parece conveniente lo llamo y si no, pues no. - - ¿Si él reconoce flores y botones? - dije mientras observaba
las flores que adornan el sostén y los botones que sus pezones
erectos formaban en el borde de la tela. - ¿Te siguen gustando? - Con una mezcla de sentimientos
y sensaciones que iban de la preocupación a la excitación,
pedí la cuenta y me disculpé pues Verónica me esperaba.
Al llegar a la tienda y encontrarla perfectamente cerrada,
pensé que no tenía perdón por llegar tarde, sin embargo
el reloj mostraba que faltaban 10 minutos para la hora del
cierre, de pronto, una mano en la espalda me ha metido tremendo
susto que sólo una dulce voz pudo calmar: - ¿Pensaste que te dejé? -
- No, al contrario, pensé que había llegado tarde -
- Cerré un poco antes para irnos lo más rápido posible -
Fuimos al teatro, después a cenar y finalmente no me dejó
llevarla a casa. - Toda vía no, por favor - Se despidió con
un beso en la mejilla y esta noche deseé que la lluvia enfriara
todos mis pensamientos, sin embargo, la luna brillaba
con un maravilloso resplandor, que iluminaron mis pasos
rumbo a la casa de Evangelina.
Capítulo VII
Pensé en llegar alrededor de las once, hora que considerosería la más indicada para que Evangelina estuviese de
regreso en casa después de esa, podríamos llamarla, cita
a ciegas. - Si la luz de por lo menos una ventana se encuentra
encendida toco a la puerta, si no, me voy a casa - pensaba
al dar vuelta en la esquina que forman las calles de Morena
y Heriberto Frías, me vi forzado a cambiar de planes, en
el interior de un automóvil se encontraban Evangelina
y un caballero, en actitudes ?non castas? para un caballero
y una dama, parecían adolescentes en su primera oportunidad
para descubrir el sexo. Opté entonces por desandar el camino
y recluirme en casa, frente a la computadora que a lo largo
de la semana, nunca me animé a encender. Un telefonema me despertó ya tarde, adormilado alcancé
a contestar: - ..eno.. - - ¿Para el caballo? -
- ¿Perdón? ¿Dónde quiere hablar? -
- Contigo Daniel -
- No entiendo, ¿Si quiere hablar conmigo que tienen quever los caballos? -
- ¿Seguro que ya despertaste? Está bien que no te dejé queme llevaras a casa, pero no es para que me desconozcas -
- ¿Verónica? Perdóname pero acabo de despertar. ¿A qué
debo tan singular honor? - - Dispense usted señor Daniel - remarcó en un cambio de tono
de esos que hacen suponer que no podía hablar libremente.
- Pero como ya venció su semana de alquiler llamo para preguntar
si va a adquirir el equipo, si renueva el alquiler o si enviamos
a los técnicos para que lo recojan - - ¿Por qué no vienes tu y lo discutimos en el almuerzo? -
- Tendría que consultarlo son mi supervisor... permítame
un momento, lo comunico. - Entonces comencé a contestar un interrogatorio por teléfono
sobre lo que me pareció el equipo y toda esa serie de preguntas
encaminadas a la venta segura por parte del supervisor,
con tal de quitármelo de encima, le dije que renovaría la
renta del equipo por el mismo tiempo, entonces dijo las
palabras mágicas: ?le comunico con su agente para que terminen
de ponerse de acuerdo sobre la renovación de su contrato?.
Quedamos de acuerdo en vernos para almorzar en una hora,
ella llevaría los papeles para firmar y yo tan sólo el deseo
de volverla a ver. Me encontraba bajo el relajante golpeteo del agua de la
regadera cuando insistentemente tocaron la puerta, aunque
paresca lugar común en las narraciones, con la toalla envuelta
en la cintura y medio enjabonado acudí a la puerta: Evangelina
se encontraba allí, visiblemente molesta e inquieta.
- Hola, buenos días - - Pobrecito, te saqué de la regadera -
- Lugar al que, si no te importa, pienso regresar -
- ¿Te acompaño? Así podemos hablar - palabras dichas sinningún matiz, como ausente.
- Si no te importa... - El pudor, fronteras de un mito quese trastocan cuando la mente da importancia mayor a otras
cosas. Mientras terminaba de ducharme, me dijo que muy temprano
habló Mario para saber cómo se encontraban y si no les hacía
falta nada, y que como trasfondo de su voz, se escuchaba
la de una mujer diciéndole que continuara acostado, que
si ya se había cansado y cosas por el estilo, terminó diciéndome
que suponía que su marido, en lugar de ir a ver a un cliente,
había ido a comportarse como ?cliente? de ?esa mujer?.
Mientras la escuchaba, pensaba en si ella también se comportaba
como ?cliente? o como ? prestador de servicio?. Por respeto
a ella y a nuestra amistad, me reservé el comentario y sólo
atiné a preguntarle cómo le había resultado su italiano.
Después de una breve pausa comentó - Bien, no era como lo
imaginaba, pero la pasé muy bien - y añadió - qué bueno que
no llegaste - Cerro su comentario con un suspiro. Terminé de arreglarme, la acompañé a su automóvil y me despedí
para encontrarme con Verónica.
Capítulo VIII
Llegué al restaurante con el ansia desatada por ver a Verónica,pedí mesa y señalé al capitán que esperaba a otra persona,
pasados los 15 minutos previstos, como un sol apareció
en el umbral, iluminando cada rincón de ese lugar, cuando
se dirigió a mi, me sentí como a persona más importante del
mundo, me puse en pie ofreciéndole el lugar frente al mío.
Después me dijo al oído - Mi supervisor me siguió y creo que
nos está observando - por lo cual, llamé al mesero y una vez
cumplidas todas as formalidades diseñadas para el caso,
ordené el almuerzo para los dos, ella negándose muy cortes,
y con su característica frialdad profesional me mostró
los documentos: - Este es el contrato para renovar la renta, se excluye la
conexión gratis a internet. Este otro es el de la compra
del equipo con conexión a la llamada carretera de la información
y este otro sin acceso a la red - Sin verlos contesté: -¿Cuál
prefieres que te firme? - - El que usted elija, señor -
- ¿Cuál te conviene más a ti -
- La compra con conexión a internet - Le devolví los otrosdocumentos y conservé el contrato señalado y dicho en voz
lo suficientemente alta concluí - lo firmo después de almorzar
- . Fue una reunión muy distante y rápida, después de solicitar
la cuenta le pregunté si le gustaría que saliéramos por
la tarde, rápidamente escribió un teléfono y la frase ?háblame
después de las siete, es un celular?. Pagada la cuenta y
con el contrato firmado, se despidió muy formalmente y
se dirigió a su empresa, yo, comencé a caminar sin rumbo
fijo, pensando que haría entre tanto dieran las 7 de la noche.
A media tarde me dirigí a casa de Evangelina, la encontré
mucho más nerviosa de lo que por la mañana la había visto.
- ¿Qué te pasa mujer? - - No dejó de pensar en la voz que se escuchaba por teléfono,
¿Me estará poniendo el cuerno ese condenado? - - Con todo respeto, no creo que tengas motivo para estar
así, pudo ser la televisión o algo por el estilo - - No, para eso las mujeres tenemos un sentido especial -
- Realmente no se si decirte o no -
- Dime, ¿por qué dudas? -
- Anoche te vi en el automóvil estacionado a media callede aquí y... supongo que no estabas confirmando tus virtudes
de mujer casta - - Bueno, también eso me tiene así, realmente no se lo que
pasó... ahora dudo sobre si continúo amando a Mario y por
consiguiente dudo de él - - Realmente no se que decirte, suponiendo que te esté poniendo
el cuerno, las infidelidades masculinas son muy comunes,
ve tu a saber cuántas veces lo haya hecho y ...- - Es distinto, la sensación es distinta - Interrumpió -
es como si de pronto se descorriera un velo que te tapaba
los ojos, alguna vez le conocí una aventura y .. vamos sólo
era sexo - - y ¿Anoche? ¿Qué fue? -
- No lo sé, quise verlo como sólo sexo pero, no se...?
- ¿Por qué no lo platicas con Mario? -
- ¡¿Estás loco?¡ ¡Me mataría!-
- No, no te estoy diciendo que le digas que te acostaste conun tipo que conociste por el chat, y que sospechas que él
hizo lo mismo, no, lo que te digo es que le plantees una evaluación
de su matrimonio, si eso es posible - - Pudiera ser, pero no se -
- Bueno, cambiando de tema, compré una computadora y quisieraque me enseñes a utilizarla -
- ¿Tu compraste una computadora? No te puedo creer -
- Aunque te parezca sorprendente lo hice y quiero saberutilizarla. Vamos, introdúceme en el mundo del chat -
- ¡NOOO! Estoy perdiendo a mi marido por eso y no quiero perder
a mi amigo recién recuperado por lo mismo - - ¡Tranquila, tranquila!, sólo bromeaba pero si quiero
que me enseñes a utilizar la computadora - Comenzamos con lo más básico, como se prenden esas maquinitas
y continuamos con: ¿Para qué sirve el ratón? ¿Qué es un bite?
Diferencias de software y hardware, y el tiempo comenzó
a transcurrir, nos dieron las siete de la noche y di por finalizada
mi primera clase.
Capítulo IX
Lo primero que hice al salir de la casa de Evangelina, fuelocalizar un teléfono para hablar con Verónica, 45 minutos
de ansiosa búsqueda hasta que por fin pude comunicarme
con ella. - Pensé que hablarías más temprano - Fue su primera frase.
- No me fue posible hacerlo antes, realmente quiero hablar
contigo.. bien... - - Si realmente quieres hablar bien conmigo, búscame a las
12 en la parte superior de la pirámide del Sol, ni un minuto
tarde. No te voy a esperar - Alcance a escuchar una risa antes
de que se cortara la llamada. Me dirigí a casa recapitulando todo lo que pasó en el día.
Me sentí verdaderamente estúpido por mi conversación
con Evangelina, hablando de las relaciones sexuales como
si se hablara de las noticias del día, asumiendo una posición
?liberal?, cuando ni siquiera se lo que es mantener una
relación de pareja estable a mis 34 años. ¿Tanto habrá cambiado
Evangelina? Ella que siempre fue una mujer muy sensata,
responsable y defensora de la familia como unidad. ¿Tanto
puede cambiar una persona al navegar por internet? De Mario
no digo nada, desde nuestra época de escuela se caracterizó
por su postura de semental entre las mujeres, siempre decía
?Una para ser la madre de mis jijos, todas para tenerlas
en la cama?, por eso me sorprendió tanto ese matrimonio.
Estaba demasiado inquieto como para irme a dormir a casa,
por lo cual me dirigí a un bar, me senté a la barra y comencé
a observar a la gente, tratando de descubrir quiénes eran
y por qué estaban allí, después de un par de cervezas obscuras
comencé a dibujar una telaraña donde nos encontrábamos
atrapados Evangelina, Mario y yo, y en el centro un profundo
vacío. Muy temprano estoy en la terminal de autobuses comprando
un boleto para las pirámides, voy con el ansia de ver a Verónica,
realmente me gustaría que ella me liberará de la soltería,
aunque creo que el inicio de nuestra relación se ha salido
de lo convencional. Hora y media de recorrido, atravesando
tierra seca, sedienta, en espera del temporal, el día es
extrañamente claro, tanto que al fondo se aprecian los
volcanes, bello perfil de mujer recostada e imponente
como con un penacho que no duerme, amenazante con cambiar
la faz de México tan pronto su furia despierte. Por fin llego a la zona arqueológica de San Juan Teotihuacan,
sin detenerme recorro la distancia entre la ciudadela
y la pirámide del Sol, pese al constante rumor que causa
la afluencia de gente y vendedores apostados en la calzada
de los muertos, se respira un ambiente de paz, de tranquilidad,
la caminata de 30 minutos concluye y me encuentro al pie
de la pirámide, comienzo la ascensión, el tiempo se ha detenido.
Al llegar a la cima consulto la hora, faltan escasos segundos
para el medio día, allí, en el centro de la pirámide, con
el atuendo de los antiguos Mexicanos se encuentra Verónica,
radiante, iniciando la danza al Sol, rítmicamente los
teponaxles suenan y las flautas de barro invaden el ambiente,
todo cobra un resplandor extraño y los danzantes, cual
íconos de santos en la iglesia, irradian una luz muy especial.
Finalizada la ceremonia, danzantes, músicos y gente que
nos encontrábamos allí, bebimos agua mientras un Sacerdote
decía algo en Náhuatl y otro repetía en español las palabras.
Una invocación para la venida de un mundo nuevo, para el
nuevo nacimiento de México. Al finalizar la ceremonia,
Verónica que pidió que la espera al pie de la pirámide. Mientras
descendía, me sentía muy extraño, mientras una parte de
mí ha sido testigo del mundo moderno, globalizado, enlazado
por una red cibernética, otra ha sido testigo de la parte
espiritual del ser humano, esa que es inmutable a través
del tiempo y que de alguna forma, marca nuestra verdadera
trascendencia. Al pie de la pirámide veo descender a Verónica, nuevamente
su sonrisa ilumina su rostro y mi espíritu se siente reconfortado.
- ¿Me invitas a comer a la Gruta? - Pregunta tan pronto llega
a mi. - Con todo mi corazón - Y nos encaminamos al restaurante.
Capítulo X
Una vez ordenada la comida Verónica fue directamente alpunto.
- Daniel, se que pretendes que formalicemos una relación,a mí también me gustaría, sin embargo, no quiero sufrir
nuevamente, he tenido varias relaciones e invariablemente
han terminado mal, ya sea porque únicamente he sido utilizada,
o porque quienes me han prometido ?amor eterno?, al mismo
tiempo han tenido otras relaciones y, sinceramente, ya
estoy cansada de eso, por lo cual voy a hacerte una pregunta,
sólo una pregunta, no tienes que contestarla ahora, exactamente
dentro de una semana voy a ir a tu casa a conocer la respuesta...
- - Pero .... - Quise interrumpir sin éxito.
- ¿Realmente tienes el deseo de que tu y yo tengamos una relaciónseria y formal? Por favor no contestes ahora, medítalo
toda la semana y dentro de ocho días me contestas, por lo
pronto, disfrutemos la comida y la tarde - Ante tanta elocuencia no pude más que estar de acuerdo.
El resto de la tarde fue maravilloso y Verónica se encargó
de que olvidara la importante pregunta. Al regresar a casa encontré a Mario frente a la puerta, sentado
sobre su maleta por lo cual es fácil suponer que no había
llegado a su casa aún. - Cabrón, tengo más de una hora esperándote, ¿Desde cuando
haces vida social? - - Ya lo vez, siempre hay una primera vez. A propósito ¿Cómo
te fue con el cliente? - - ¿Cuál cliente? Adentro te platico y quiero tu opinión
- Al entrar, lo primero que hice fue ir al espejo del baño a
mirar mi aspecto y saber si tengo cara de confesor, mientras
tanto Mario servía un par de tragos. - A ver hijo mío, dime tus pecados -
- No te burles cabrón, lo que traigo es algo serio-
- Bueno, ya, dime que pasa porque supongo que Evangelinadebe estar esperándote con ansia loca -
- Ese es el detalle, no quiero llegar - Pese a esperar esarespuesta, no pude evitar sorprenderme. - veras, el viaje
no fue de negocios, conocí a una chica por internet y despertó
en mi las sensaciones que ya se habían dormido, me enamoré
nuevamente... no quiere decir que no ame a Eva pero, ya no
es igual, sigue siendo linda, dulce y todo eso que uno quiere,
pero... no se, tampoco pienses que es una jovencita que
me calentó el gusto por coger, no, nada de eso, es una mujer
madurona, Eva es mucho más guapa... - - ¿Entonces? -
- No se, son esas cosas que pasan, realmente estoy enamoradoy aunque no lo creas me avergüenza llegar a casa y fingir
que nada ha pasado.. - - ¿Qué quieres que haga yo? -
- No se, necesitaba decirlo a alguien, ya sabes, la penacompartida... -
Mientras servía otra copa pensaba en ambas confesiones,tanto la de Evangelina como la de Mario, de pronto, interrumipió
mis pensamientos con la siguiente frase: - Susana va a venir el próximo miércoles, quiere quedarse
conmigo y no puedo negarme ¿Me prestas tu casa? - - ¿Y Evangelina? -
- Ya inventaré algo... Necesito volver a estar con Susana-
- .. y el italiano... - pensé en voz alta.
- ¿Qué italiano? -
- Olvídalo hombre, es sólo una expresión -
- Bueno, ¿qué? ¿Si me prestas tu casa? -
- Te aviso luego, como verás, tengo que planear a dónde iríayo -
- Bueno, te llamo mañana, ahora al hogar -
Qué extraño sonó esa última frase, cerré la puerta, me duchey me fui a dormir.
El lunes llegó como cualquier otro lunes, todo dentro larutinaria jornada y un jefe a punto de explotar, creo que
rompimos record, en un solo día me llamó la atención 15 veces,
por lo tanto, si me llamó Mario ni por enterado, sin embargo,
esa noche se me ocurrió un plan descabellado para no prestar
mi casa a tan desleal acontecimiento, mañana tan pronto
despierte llamaré a Evangelina para invitarla a comer...
con su italiano...
Capítulo XI
Esta mañana, tan pronto he llegado a la oficina he procuradoagotar la carga de trabajo del día, para poder hablar con
Evangelina, después de muchos intentos, logré convencerla
de comer juntos este día, en un lugar cercano al hotel donde
se hospeda Giorgio. Los primeros pasos de mi plan han sido
dados. - Antes que nada Eva, y sobre todo antes de que llegue Giorgio,
quiero preguntarte ¿Qué piensas en torno a tu matrimonio?,
es decir ¿Sólo tienes una aventura ?inocua? o hay algo más
serio? - - Hay, que preguntas haces, y así sin preparación -
- Por favor, dame una respuesta, es muy importante parami -
- Quizá si Giorgio me pide irme con el, lo haría -
- ¿Tus hijos? -
- Me los llevo conmigo - En ese momento Giorgio hizo su triunfalaparición, no era como lo imaginaba, realmente por su tipo
físico pasa desapercibido en donde se presente, mas bien
calvo y un poco excedido de peso. - Giogio, te presento a Daniel, el mejor amigo que tengo
en México - Después de las formalidades y de disfrutar una
magnífica comida, aprovechando que Evangelina fue a los
teléfonos, di el siguiente paso en mi plan. - Giorgio, aquí en confianza ¿Qué interés tienes en Evangelina?
- - MMM, No creo que seas el más apropiado para saberlo, en
tres días más regreso a Génova y quisiera llevarla conmigo,
pero su matrimonio - - ¿No te parece un poco apresurado? Digo, apenas tienen
un par de meses de conocerse y por una computadora - - Eso no importa, creo que es la mejor forma de conocerse,
así puedes percibir el alma de alguien sin dejarte influenciar
por su físico - - Puede ser que tengas razón -
- Pero no se si decirle o no a Evangelina, creo ella todavíaquiere a su marido y están sus niños... Quién sabe se me acepten
como padre sustituto - Al ver venir a Eva, y al saber la visión
de ambos apresuré mi despedida. - Bueno Eva, Giorgio, los dejo, supongo que tienen poco
tiempo y muchas cosas que decirse - Salí del restaurante
y me dirigí a casa para estructurar la siguiente parte de
mi plan, no sin antes detenerme frente a un teléfono en la
calle. - ¿Marío? ¿A qué hora llega tu amiga? -
- A las 9:00 de la noche del miércoles, ¿Me vas a prestar tucasa? -
- Es muy posible que sí, te llamó más tarde para confirmar,tengo gente esperando el teléfono -
En las horas de la noche todo cobra una nueva dimensión,comienzan las dudas a rondar mi sueño y la inquietante pregunta
que no me deja dormir ¿Funcionará el plan? Es casi seguro
que se produzca un nuevo distanciamiento, quizá definitivo
entre Evangelina, Mario y yo. Cuando por fin conciliaba
el sueño el toque insistente en la puerta me obligó a levantarme.
- Evangelina, ¿Qué haces aquí a esta hora? - - Vengo a pedir consejo, realmente estoy muy desconcertada
y no se que hacer - - ¿Giorgio te hizo algo? ¿Te causó algún daño? - Pregunté
preocupado, temiendo que mi plan no funcionara. - Al contrario, es muy lindo, dulce y .... me pidió que me
vaya con él a Italia, que allá conseguiremos colegio para
los niños y que él paga todos los trámites que se tengan que
hacer - - ¿Y? ¿Qué piensas? -
- No sé, al llegar a casa encontré a Mario, llegó antes quelo acostumbrado y lo primero que me dijo era que no estaba
seguro de lo que siente por mi y me pidió unos días de separación
para saber si todavía le hago falta - La miré sorprendido,
pues no esperaba que Mario tomara esa actitud, antes de
que pudiera decir palabra, ella continuó: - Por una parte
me dio mucho gusto oir eso, me libera de la culpa que siento
por lo de Giorgio, sin embargo me da miedo, no se que hacer,
discutimos, nos salimos para que los niños no oyeran nada
y, bueno, pues estoy aquí.. ¿Qué hago? - - Creo que lo primero es que te serenes - Le serví una copa,
puse música suave. - ¿No intentarás seducirme, vedad? -
- Por favor, no digas tonterías, suficientes problemastienes ya como para complicarlos con otra ?aventurilla?
- aunque la idea me pareció muy buena, después de todo Evangelina
siempre me ha gustado y continúa siendo una mujer muy atractiva.
- Tienes razón, aunque creo que te gustaría - Dijo al tiempo
que se desprendía del suéter que cubría sus hombros. -¿Qué es lo que quieres hacer aquí y aquí? - Contesté a su
insinuación, señalando el corazón y la cabeza. - Mi corazón me dice que me vaya con Girgio, mi razón me dice
que me quede aquí - - ¿Por qué no sigues a tu corazón? -
- No se, pienso en Mario y creo que su reacción de hoy ha sidopor mi actitud, sin embargo por otra parte creo que está
buscando un pretexto para seguir de cabrón - - Ya es tarde, por qué no te vas a casa y descansas, el miércoles
te espero en el Barón Rojo del Aeropuerto, a las 9 de la noche,
llevas a Giorgio - - Está bien - Dijo, y a forma de despedida me dio el beso por
tantos años esperado, un beso tan dulce que me costó trabajo
evitar que partiera, sin embargo, el recuerdo de las palabras
de Verónica me detuvieron y simplemente la acompañé a la
puerta.
Capítulo XII
Martes, muy temprano he llamado a la oficina de Mario y dejadorecado varias veces. No he podido concentrarme en mi trabajo
pensando en el menudo lío que habrá mañana. Tan sólo de imaginarlo
me suelto a reír como estúpido y en la oficina ya comienzan
a rumorar cosas, situación que me hace reír más. Pasado
el medio día se ha reportado Mario. - ¿Vas a querer que te preste la casa? - una pausa prolongada
en el teléfono - ¿Estás allí? ¿Has muerto de la impresión?
- - Aquí estoy. Sigo vivo, simplemente estoy dudando. Verás,
anoche discutí con Evangelina y no se, creo que no es lo más
apropiado. Debo decirte que lo he meditado mucho anoche
y ya no la amo. Todavía hay cariño y me gusta estar a su lado,
pero ya no hay amor, ese está del lado de Susana. - - ¿Y? - Sentí que mi plan perdía objeto de ser.
- ¿Podré llegar a un arreglo con Evangelina? -
- ¿Estás seguro de lo que dices? Imagínate: Evangelina,vengo a proponerte un acuerdo, sigo viviendo contigo pero
amo a otra. ¿Cómo crees que reaccione?, lo mejor es tomar
el toro por los cuernos y ya, - - Pero.... -
- Recuerda, vale más un mal acuerdo que un buen pleito -
- Sin embargo... -
- Mira nada más, buen garañon para perseguir mujeres y buencollón cuando se trata de enfrentarlas - Reí.
- Bueno, de cualquier manera es un hecho que Susana llegamañana -
- Si quieres la llave te espero en el Barón Rojo del aeropuertoa las 10 y más te vale que lleves a Susana. -
- Mejor me la das antes, ¿No? -
- No, quiero conocer a Susana y si quieres las llaves serábajo mis condiciones. Además, no se dará cuenta cuando
te entregue las llaves. - - Está bien, allí estaremos -
Dice el refrán, si quieres el cambio provoca la crisis,bien, la crisis ya viene en camino y con ella los cargos de
conciencia, hasta este momento no he pensado en sus hijos,
imagino sus ojos llorosos y ya no puedo dar marcha atrás.
- Daniel, venga un momento por favor - Llamó mi jefe, con
ese tono de voz que emplea cuando algo no va bien. - Si señor. -
- Dígame, ¿qué pasa con usted? -
- Nada señor. -
- Cómo nada, últimamente ha estado disperso, ya son variostrabajos que le son devueltos por errores de primaria,
se ríe como loco, sus apuntes están llenos de garabatos.
¿Qué pasa con usted? Si se quiere ir de vacaciones, sólo
dígalo y ya veremos que se puede hacer, pero tomar esas actitudes
- - Dispense señor, lo que sucede es que no he podido dormir
últimamente, un problema sin importancia - - Pues su problema se está volviendo importante ya que no
le permite trabajar adecuadamente - - Procuraré poner más atención señor. -
- Bueno, no quiero que se repita esta conversación -
- Despreocúpese señor. -
De regreso en mi lugar, he llamado tanto a Evangelina comoa Mario, hemos quedado en vernos en su casa esta noche.
Las nueve en punto. Un timbre que suena. Una reunión convocada
en emergencia y una pregunta que ronda mi mente ¿Qué demonios
tengo yo que complicarme la vida por problemas ajenos?
¿Quién me mete a redentor? Por mis autoatribuciones estoy
a punto de joder la vida de un par de infantes que ni la deben
ni la temen. Siento sobre mi la mirada hueca y vacía del monitor de esa
computadora, de momento siento que allí fue done inició
todo esto, precisamente con el grito de Carlos ?me dejas
encenderla mami, di que sí?. - En un momento deberá estar aquí Mario, aquí tienes el café
- - Gracias - Nuevamente quedo en silencio, contemplando
ese vacío existente en el monitor apagado. - ¿Qué tienes? ¿Por qué esta urgencia por vernos? -
- Tan pronto estés aquí juntos les digo, antes no. Por favor-
Capítulo XIII
Mario tardo en llegar un par de horas, a esas alturas misdudas eran tales que no sabía si seguir adelante o no, mucho
menos el porqué estaba metido en tal embrollo. - Bueno Daniel, ya estamos aquí los tres, ¿Qué es tan importante?
- Comenzó Evangelina, a quien ya había contagiado el nerviosismo.
- Realmente no se como abordar lo que tengo que preguntarles
- - ¿Tan grave es? Comienzas a inquietarme -
Después de terminar de un trago la copa de tequila que teníaen frente y tomar aire, dije.
- Tengo un presentimiento un tanto incomodo con respectoa ustedes dos y me preocupa lo que pase con sus hijos, por
lo que quiero preguntarles si ya pensaron muy bien lo que
tienen en mente para ellos. Eso es todo. - Traté de que mis
palabras no evidenciaran lo que sabía sobre cada uno, sin
embargo los subconscientes nos juegan muchas malas pasadas,
ambos, naturalmente interpretaron mis palabras conforme
a sus respectivas experiencias extramaritales y sus sentimientos
acutales y trataron de actuar como si no pasara nada. - Ah, qué cosas se te ocurren Daniel - apuntó Evangelina.
- ¿Por qué tus presentimientos? - indagó Mario.
- Realmente por nada, ¿Recuerdan cuando la maestra de químicase fracturo el brazo? Bueno, tengo un sentimiento similar
al que tenía antes, eso es todo - mentí, tratando de ya no
dar importancia al asunto. - Si mal no recuerdo esa maestra te alborotaba el pirrín
- Insinuó Mario - ¿Tienes algo así contra nosotros? - apuntó,
en un intento de cambiar el flujo de la conversación, por
lo que antes de complicarlo todo decidí despedirme. - Bueno, no m e hagan caso, quizá sean manías de la edad, pero
por lo pronto, no desoigan mi preocupación y piensen en
sus hijos. Nos vemos mañana - Esa noche no dormí pensando en los acontecimientos que
se venían para el día siguiente y en la muy probable pérdida
de los amigos recién encontrados, yo estaba jugando al
rol del villano que los traiciona a ambos, aunque en el juego
de las traiciones yo sería el mejor librado. Miércoles, el día en la oficina ha sido particularmente
intenso, por lo que no tuve tiempo de pensar en lo que sucederá
esta noche, es más, todo parece indicar que llegaré un poco
tarde al compromiso con Evangelina y Giorgio, sólo espero
llegar antes de que Mario y Susana hagan su triunfal aparición.
Si he de ser el villano, por lo menos tengo que estar presente
para asumir la responsabilidad de mis actos y no pasar por
villano y cobarde. Durante la caminata después de la comida, he pasado frente
al local donde trabaja Verónica, me hace tanta falta verla
y ahora que han pasado tres días sin ella, se me hacen eternos
los cuatro restantes. Regreso a la oficina para terminar
de armar las carpetas con la documentación para la junta
directiva que nos tuvo como locos toda la mañana y finalmente,
emprendo el camino al Barón Rojo del aeropuerto. Como lo imaginaba, ya se encontraba en el lugar Evangelina,
más atractiva de lo que nunca la había visto, me senté a su
lado y quedé extasiado con solo verla, ella se encargó de
volverme a la realidad. - ¿Puedes pasarte de esté lado, allí está Giorgio, no tarda,
fue al sanitario - - Hola, te ves bellísima -
- No era para menos, me voy a reunir con mis tres amores-
- ¿Tres? -
- No te hagas, Mario habló para decirme que llegaría tardeporque se reuniría aquí contigo -
- Te lo dijo -
- Si, al principio me dieron ganas de matarte, pero despuésme pareció muy buena idea y entendí a lo que te referías ayer
por la noche, ya lo he comentado con Giorgio y está totalmente
de acuerdo en que de una vez aclaremos todo - - ¿Mario, no te dijo nada más? - Pregunté sorprendido.
- Nada, solo eso. ¿Hay algo más? -
- Tal vez - Desvié mi mirada hacia la puerta, esperando verentrar a Mario con una gran metralla al más puro estilo Hollywodense
y, si bien no lo vi así, la visión fue más impactante que un
disparo de Rambo, de pié frente al mostrador se encontraban
Giogio, Mario y una mujer, quien después supe era Susana,
los tres se dirigieron a mi y por mi mente pasó que no llegaría
vivo al domingo. La voz de Mario resonó en mi cabeza como un martillo neumático
- Muy bien Daniel, creo que tú presides esta reunión - tragué
saliva - ¡Vamos! - continúo imperativamente Mario - ¿Qué
tienes que decir de todo esto? - - Ya me he presentado, como lo oí preguntar por esta mesa
- dijo Giorgio, tratando de disipar la tensión del momento.
- ¿Tu debes ser Evangelina? La esposa de Mario, hola yo soy
Susana - En ese momento tuve el más profundo deseo de desaparecer
de la tierra. - ¡Daniel respira¡ Parece que el sorprendido has sido tu
- Me sacudió Evangelina. - La verdad sí, aunque planeé y preví este encuentro no esperé
que fuera así - - Bueno, vayamos al grano - Apuntó Mario - Para qué nos has
reunido aquí esta noche así. - - Está bien, ya todos ustedes se conocen, ambos, tu Evangelina
y tu Mario, han ido a confesarme sobre sus respectivos amantes,
aquí presentes, y su intención no confirmada por dar por
concluido su matrimonio y reemprender la vida con otra
pareja - - ¿Y bien? - preguntó Evangelina.
- Los he traído aquí para que se conozcan los cuatro y reevalúensu posición en esta situación. -
Se hizo una pausa un tanto tensa, rota por la voz de Giorgio- Creo que debemos dejar hablar solos a Mario y su esposa,
los dejo- - No, no. Siéntate - Lo detuvo Mario - Susana, ¿Te importa
si nos quedamos un momento? - - No, realmente me tienen sorprendida e intrigada -
- A mi nunca me tuviste esas atenciones - señaló Evangelina,utilizando un tono de voz que no supe identificar si era
de indignación, de sorpresa o de franca alegría. - ¿Nos
permiten un momento? - Evangelina se llevó a Mario a otra
mesa y después de un par de horas de conversar a solas regresaron
sin decir palabra alguna de su conferencia. - ¿Cómo les fue? - Preguntó Mario.
- Debo decirte que Giorgio es una persona muy interesante- insinuó Susana - y tu amiguito Daniel está de rechupete
- Esto ya parecía una confabulación en mi contra. - ¿No opinas
lo mismo Giorgio? - - Si soy interesante, pero no se que le ves a este caballero
que sea de ?rechupete? como dices - Giorgio concluyó la
frase con estruendosa carcajada. - ¿Le perdonamos la vida? - Señaló Evangelina.
- No, déjalo sufrir otro momento, se ve tan encantador asítodo colorado y apenado - incidió Susana, provocando que
mi pena fuera aún mayor. - La verdad Daniel, después de que saliste anoche de la casa
sonó el teléfono, era Susana para confirmar su llegada
, por lo cual decidí confesar a Evangelina todo - - En reciprocidad yo confesé lo de Giorgio, y... -
- Juntos decidimos jugarte una broma - señaló Giorgio.
- A Susana la pusimos al tanto antes de entrar y estuvo de
acuerdo - - A propósito, no es necesario que me prestes tu casa, de
aquí los cuatro iremos a la nuestra y hablaremos con los
niños - Después de este momento quedé más confundido de lo que iba,
confundido con ellos cuatro, confundido por el tipo de
mundo en el que vivimos, confundido por toda esa situación,
tomé la hielera que había en el centro de la mesa y la derramé
sobre mi., ¿Qué otra cosa quedaba por hacer? Giorgio y Evangelina me llevaron a casa y allí quedé, sentado
frente a la negra ventana que es el monitor de la computadora,
esperando, simplemente esperando.
Capítulo XIV
¡Qué extraño comportamiento tiene la sociedad actual!Mientras se lucha y pelea por preservar los valores familiares,
se estimula el comportamiento irresponsable de una sociedad
consumista, la globalización nos ha introducido en un
mundo promiscuo que no comprendo. Recuerdo las palabras
de Segismundo ?Hay mísero de mí, ¿Qué pecado contra vosotros
he cometido naciendo??, así me siento ahora, preso en una
sociedad a la cual no le encuentro sentido, atado en la caverna
de Platón viendo pasar sombras, siendo ajeno al fuego,
con la única diferencia de que esas sombras, de que esos
vosotros forman parte de un mundo desarticulado e inmerso
en un constante crear necesidades obtusas para luego buscar
sus satisfactores. ¡La iluminación me ha llegado! ¡Soy
como el tuerto en tierra de ciegos! Un loco más que desvaría.
Parece que no fue buena idea bañarme con la hielera de ese
lugar, deliro y mi delirio está matizado por la soledad
que me produce tu ausencia: Verónica ¿Tendré la capacidad
de llenar tus expectativas? ¿Seré el tipo de hombre que
buscas? ¿Será acaso que tu ausencia, que esa necesidad
que tengo de ti se me está convirtiendo en obsesión? ¿Cómo
saber si podemos ser pareja si nos das tiempo de conocernos?
Verónica, Verónica ¡Verónica! Un teléfono que suena, un corazón que se acelera con la esperanza
de escuchar una voz, a sabiendas de que esa se encuentra
muy distante. - Daniel, que bueno que te encuentro -
- ¿Qué pasó Evangelina? Ahora que nueva sorpresa me tienenpreparada? -
- Más que sorpresa es una petición -
- ¿Dime? -
- Como sabes, anoche conversamos con nuestros hijos. Naturalmentela noticia les cayo como bomba y los dejó helados, esta mañana
no quisieron hablarnos ni a Mario ni a mí - - No es para menos -
- El caso es que al regresar de la escuela me pidieron quelos dejara ir a casa de alguno de sus tíos por un tiempo, en
lo que piensan lo que quieren hacer - - ¿Y? -
- Pensé que podría ser contigo, ya ves que a los des les agradasy realmente te tengo más confianza a ti que las brujas que
tengo por cuñadas - En mi delirio me vi rodeado de pequeños
monstruos que incrementan mi sentimiento de soledad.
- Realmente no se. ¿Qué experiencia puedo tener en cuidar
niños? - - Por favor, no seas así, los dos ya son mayorcitos, saben
cuidarse solos y no te darán lata - - ¿Por cuánto tiempo sería? -
- No se, quizá un par de semanas - ?un par de semanas?, esafrase de sonó a ?el tiempo que duren nuestras respectivas
lunas de miel?, sin tener realmente la convicción de hacerlo
acepté, mientras fatalistamente pensaba que ese par de
semanas se convertirían en toda una vida. Por la noche llegaron a casa Carlos y María. Durante un tiempo
que se me figuró fueron muchas horas únicamente nos miramos
los tres. Para romper el hielo y la tensión del momento sugerí
- ¿Qué les parece si cenamos fuera? - - Tu tienes la culpa - acusó María. - Tu tienes la culpa de
que mis papás ya no nos quieran - corrió al cuarto que ya les
había preparado y se encerró. - ¿Piensas lo mismo Carlos? - Después de un silenció más
tenso que el ya existente, contestó: - No, no creo que tu tengas la culpa -
- Menos mal, ¿Podemos ser amigos? -
- No se - También se retiró a la habitación, yo quedé sentado,esperando no se que milagro, esperando despertar de un
mal sueño, esperando que todo haya sido producto de la imaginación
febril de un hombre solitario que sueña con encontrar al
amor de su vida, sin embargo, el gran ojo negro e inquisidor
que se recarga sobre la minitorre del equipo, me devuelve
a la penosa realidad.
Capítulo XV
Me encontraba recargado en el borde de la ventana viendoa la gente pasar, la llovizna apenas se percibe frente a
las luces del parque, poca gente camina por la calle. - Si, vamos a cenar a la calle - La voz de María me regreso a
este mundo. - Bueno, vamos. - Dije al tiempo que volteaba a mirarla.
- ¿Y Carlos? - - No se. - Fui por Carlos quien lloraba, cuando sintió que
entré al cuarto se limpio las lágrimas pretendiendo ocultar
el movimiento, yo fingí no haberme dado cuenta. Mientras caminábamos, acordamos ir a cenar pizzas, dejé
que ellos eligieran lo que quisieran comer, no me importó
pagar por dos pizzas familiares, un paquete de hamburguesa
con papas fritas y otro de palitos de masa. María no dejaba
de mirarme, Carlos por el contrario, dirigía su vista por
todos lados, como si quisiera evitar cualquier contacto.
- ¿Por qué ya no volviste a casa? - Preguntó María. - Cuando
tu ibas mis papas se portaban bien. - - Cállate María, a mis papas no les gusta que digamos eso.
- - Perdón, no les digas - Y las lágrimas humedecieron sus
ojos nuevamente. - Carlos ¿Qué es lo que no les gusta a tus papás que digan?...
Por favor , confía en mi. Acuérdate que ahora vamos a vivir
juntos mucho tiempo - - ¿Vamos a tener que decirte papá? - Nuevamente preguntó
María. - No, naturalmente que no, pueden decirme como ustedes
quieran - Una ligera sonrisa iluminó su rostro, mientras
tanto, Carlos se mantenía muy serio. Una vez que concluimos la cena, camino a casa nos detuvimos
en el parque, aprovechando que María se subió al columpio
Carlos dijo - Yo no quiero que mis papás se vuelvan a juntar
- - ¿Por qué? -
- Siempre se están peleando y gritando -
- ¿Siempre? -
- Si, se dicen cosas feas. Sólo cuando llega gente vuelvena ser buenos -
- Tus papás no son malos, simplemente no se entienden -
- Si no se entienden, ¿Por qué se casaron? -
- Eso no lo se. Mira, cuando crecemos y nos volvemos adultos,se nos olvidan muchas cosas y dejamos de pensar, creemos
que lo importante son otras cosas y se nos olvida vivir -
- ¿Por eso dice mi mamá que sus hijos le descompusimos la
vida? - - ¿Tu mamá les ha dicho eso? -
- No. Pero la oí que se lo dijo a mi papá la última vez que sepelearon, le grito ?Tu y tus hijos echaron a perder mi vida,
lárguense todos por la cañería? - - Carlos. ¿Puedo decirte Carlitos? -
- Si -
- Mira Carlitos, cuando los adultos nos enojamos, decimosmuchas cosas que no son ciertas y luego, cuando se nos pasa
el enojo y nos acordamos de lo que decimos nos duele más de
lo que te imaginas - - ¿Y si no es cierto por qué lo dicen? -
- Ya te dije, cuando crecemos se nos olvida lo que es pensar...pensar en los demás... Bueno, ya vámonos, se hace muy noche
y mañana tenemos que ponernos de acuerdo... su escuela...
mi trabajo - Carlos sonrió y esa sonrisa fue un descanso
para mí. Juntos fuimos a los columpios por María y finalmente
llegamos a casa. Esa noche, después de muchos años de olvido recordé mi infancia
y las lágrimas impregnaron la almohada, nuevamente la
llovizna golpea las ventanas y finalmente todos dormimos.
Capítulo XVI
Esa noche me despertaron los sollozos provenientes delcuarto de María, al entrar al cuarto para saber qué le pasaba,
la encontré abrazada a Carlos, quien intentaba consolarla,
me aproximé y la tomé en mis brazos al tiempo que le preguntaba
si algo le dolía, con un gesto de su cabeza me indicó que no,
supuse entonces que lloraba por lo triste de su situación
y la arrullé hasta que se durmió. - Mis papás nunca van a vernos cuando algo le pasa -
- ¿En serio? -
- Si, sólo escucho que despiertan y se dicen ?ve a ver quetiene tu hija?, ?no, mejor ve tu?, ?ya se dormirá?, ?qué
fastidio? y muchas cosas así - Eran obvios sus esfuerzos por contener el llanto, lo llevé
a su cama, lo abracé y le pregunté si quería que me quedará
con él hasta que se durmiera, por respuesta sólo recibí
su llanto. Al día siguiente fue un triunfo que me autorizaran salir
de vacaciones, menuda sorpresa se llevarían los niños
al saber que dispondría de dos semanas completas para ellos,
mientras me dirigía a casa, pensaba en la conveniencia
de pedir autorización en la escuela para llevarlos de paseo
y traten de olvidar el problema que tienen encima, concluí
que no era conveniente, que lo mejor sería tratar de conducir
nuestra vida lo más normal que fuera posible. - Ya hicieron su tarea -
- No me dejaron - señaló María.
- A mi tampoco - dijo Carlos.
- ¿Están seguros? ¿No será que me están ocultando que noquieren hacer la tarea? -
- ¡No, nos dejaron! - Gritó María antes de ponerse a llorar.
- María, Carlos, por favor vamos a tratar de llevarnos bien,
eso incluye que cada uno haga lo que le toca hacer. Por ejemplo,
a mí me toca cuidarlos y los estoy cuidando, a ustedes les
toca hacer la tarea y ... - - ¿Para qué? - interrumpió Carlos - ¿A quién le importa?
- - A mi me importa y a ustedes debería importarles también
- - No, no, no, no, - dijeron a coro y se fueron a su cuarto. Los
dejé hacer, mañana tomaría la misma actitud que ellos.
- Oye, Daniel, despierta... tengo hambre - Dijo María.
- ¿No vas a ir a trabajar? - Preguntó Carlos - No -
- No nos vas a dar de desayunar -
- No -
- ¿Por qué? -
- Por qué si ustedes no quieren hacer sus tareas, ¿Por quévoy a hacer las mías yo? -
- Se nos va a hacer tarde para la escuela -
- Váyanse - dije, al tiempo que me preguntaba sobre el porqué quieren ir a la escuela, sobre todo si no llevan la tarea
y los maestros los iban a regañar. Naturalmente es una forma
de llamar la atención, pero ¿cuál? La mía la tienen... la
de sus padres, parece que nunca la han tenido. - Por favor - insistió Carlos
- Por favor - dijo María
- Esta bien, pero quiero que me prometan que lo primero quevan a hacer al regresar de la escuela, es la tarea -
- Lo prometemos - Me sentí igual que cualquier gobernantecorrupto ?voten por mi y les doy?, el tiempo siguiente transcurrió
en silencio, desayuno e ida a la escuela. Durante la mañana, mientras ponía orden en casa, me sentía
mal por mi comportamiento, a fin de cuentas, ellos están
pasando por un trauma muy difícil de aceptar, con el cargo
en la conciencia fui a una agencia de viajes para pasar un
fin de semana con ellos, alejados de la Ciudad. Al salir de la agencia, con boletos en la mano para visitar
Los Cabos, recordé que Verónica iría el domingo a casa,
por lo que pasé a su trabajo para conversar con ella.
Capítulo XVII
- Hola señorita Verónica - La sonrisa iluminó todo el local.
- Señor Daniel, ¡Qué alegría verlo! ¿Algún problema con
su equipo? - - No, con el equipo no, vengo a verte por... -
- Si es por un asunto personal, por favor espera hasta eldomingo -
- Pero ... -
- Shhh. Hasta el domingo -
- Salgo de viaje, regreso el domingo por la noche - Sus ojosdejaron entrever que la noticia no le gustó.
- Bueno, el domingo por la noche ¿Iremos a cenar? -
- No lo creo posible, es por eso que quiero hablar contigo- Su rostro tomó un matiz de tristeza que oprimió mi corazón,
por lo que le pedí - ¿Podemos conversar ahora? - - Hasta el domingo, por favor. Es importante para mi. -
- ¿Hasta el domingo? -
- Por favor entiéndeme, si no podemos cumplir un compromisoasí de sencillo, ¿Podremos cumplir compromisos más grandes?
- - Hasta el domingo entonces. Te espero a las nueve -
Salí de la tienda co
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