Hay una parte de mí que no me obedece que me traiciona en cuanto le doy la espalda y me pone una trampa apenas me descuido. Me hace cruzar los semáforos en rojo, estacionar donde no debo, ir a contramano, robar las manzanas del vecino, tirar piedras a los faroles de las plazas, - casi nunca acierto -, fumar hasta mancharme la vida de nicotina, hacer promesas que no cumplo, llegar tarde a la dicha, a la suerte, al trabajo, al amor. Actúa por si sola y se complace a si misma. Se ríe de la ley, no respeta las normas y boicotea mi vida diariamente. No puedo controlarla, no sé que hacer con ella. Aunque habite en mí nunca la he visto, es una extraña inquilina que no puedo desalojar. Se asoma cuando me equivoco, se manifiesta en cada olvido, aparece cuando no pienso, cuando duermo, cuando sueño. Es esa parte de mí que me hace tropezar dos veces con la misma piedra, jugar con el fuego, caminar al borde del precipicio, que te desea a mi pesar y no me deja decirte adiós porque no puede vivir sin ti. Es esa parte de mí que pasa por tu casa, porque en el fondo sabe, que hay una parte de ti que siempre le abrirá la puerta.
My Ideal Person:
TE RECORDARÉ FRUTOS DE TU VIDA:
Te recordaré frutos de tu vida y si fueran marcados si te besan; cuando queda la nube ya zurcida te quitaré los años que te pesan.
Repasaré contigo los valores que el mayor acicate está dormido; te recordaré trenzas de colores y momentos de hilos aburridos.
Que a la fuente de luz vuelve perdida con tu nombre quedó por mí entregada; bagaje de cascada presentida raigambre poética varada.
Provoco descarada soñolencia cuando te escribo por todo mi puente con la sinceridad de mi experiencia que tu vida es mi ayuda permanente.
José Pómez
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